dimecres, 25 d’abril de 2007

.. per pensar ...

... No se había educado a las personas sentimentalmente. Se enseñaba a sumar, a restar, a multiplicar, a dividir, a leer y escribir, a comportarse en la mesa, a ir al baño, pero a amarse a si mismo, a respetarse y ejercitar ese amor, a igualar la emoción al sentir, tanto en hombres como en mujeres, a eso nadie enseñaba; en todo caso, todavía se seguía enseñando a los infantes, la mayoría de las veces verdaderamente, a separar y a clasificar: a los hombres como seres insensibles y a las mujeres como seres sensiblemente sufridoras. El no sentir, en el hombre denotaba fuerza, seguridad y masculinidad, El sentir, en la mujer indicaba feminidad .. y debilidad. Y así de siglo en siglo, los fracasos sentimentales...

Ángela Becerra. De los amores negados

2 comentaris:

r ha dit...

diuen que aquesta tasca és dels pares.

k ha dit...

Home, l'educació d'un infant no és únicament funció dels pares, no????
Jo ho faria molt més ampli i fins i tot entendria que l'escola també hi té un paper força rellevant i més en els dies i la societat que estem vivint.